Amigas/os españolas/es,

Benvenguda en Occitània

--Bienvenidas/os a Occitania-

Estáis de paso o residís en nuestro país? Sed bienvenidas/os. Tenéis derecho a vivir aquí y hasta las reivindicaciones occitanistas, incluso las más radicales, no ponen en entredicho este derecho. Sin embargo, no entréis a este país como a otro qualquier. Atraemos vuestra atención sobre algunas cuestiones que nos preocupan mucho y para las que os pedimos que miréis de no empeorar su situación.

La situación de nuestro país no és como la de otros.

Hace ya 7 siglos que Francia empezó la conquista de Occitania; al final lo consiguió. El valle de Arán (Val d'Aran en occitano) pudo escapar a esa invasión (al igual que las 12 valles alpinas que se encuentran bajo la administración italiana), pero acabó cayendo dentro del Reino de España, donde se encuentra hoy en día. Sin embargo Occitania aún no ha muerto del todo. Para bien o para mal, sigue existiendo aunque su misma existencia se encuentra gravemente amenazada.

En Occitania, lo que más nos preocupa es nuestra lengua, el occitano - o la lengua de oc -. Es una lengua que las personas están dejando de utilizar por las fuertes y repetidas presiones de la administración francesa, que inflige desde hace ya varios siglos, y también por el simple peso de algunas lenguas más fuertes y prestigiosas como el castellano y el catalán. Quizá la hayais oido poco, o a lo mejor os la presentaron como 'aranés', ese dialecto sin espacio ni prestigio. Este es el resultado triste de lo que llamamos un lingüicidio: la desaparición programada de una lengua. Y el hecho de que esa programación se haya elaborado en los despachos parisinos no quiere decir que no afecte también a las zonas de Occitania que se encuentran más allà de las fronteras estatales francesas. Así se rompe la cohesión del continuo lingüístico, de manera que la comunicación entre la población occitanófona se hace imposible.

Al lingüicidio se le añade el etnocidio: és decir, la eliminación de las características propios de un pueblo, de lo que constituye su personalidad. Así que seguramente os daréis cuenta que la mayoria de las/os occitanas/os no saben muy bien lo que es Occitania. Pero ello no quiere decir que esta realidad lingüística, etnológica, histórica, cultural, géográfica... no exista. Occitania existe, pero en la oscuridad.

Por favor, no empeoréis la situación.

Lo que urge y lo que es más importante es salvar el uso de nuestra lengua, poder utilizar el occitano como medio de comunicación en Occitania, como se usa el inglés en Inglaterra o el portugués en Portugal. Para ello hay que mantener su uso, que aún existe, y tambien desarrollarlo, ya que hoy en día, puesto que su uso ha disminuido muchísimo, es muy difícil vivir en occitano en Occitania.

Si podéis, aprended también occitano y habladlo tanto como podáis. Si no tenéis tiempo o no tenéis el coraje suficiente (porque no pensáis que os quedaréis el tiempo suficiente en nuestra tierra, por ejemplo) aprended al menos algunas palabras de cortesía simbólicas para demostrar vuestro respeto y vuestra simpatía: Adieu-siatz "adisiatss" (buenos días/hasta luego); Va plan? "ba pla" (va todo bien?); Òc "o" (sí); Non sò occitan-a, sò... "nu so utsità-na so..." (no soy occitano/a, soy...), etc.

Si asistís a una conversación en occitano, mirad de respetar esta situación y recordad que es frágil. Evidentemente, no os ofendáis y creáis que hablan mal de vosotras/os o que quieren excluiros! Mirad de mantener esta comunicación y tratad de comprender lo que podáis. Evitad interrumpir la comunicación hablando en francés, español o catalán. Si tenéis que hacerlo, tratad de decir todo lo que sepáis en occitano y mirad de terminar con una palabra occitana, para que así la comunicación pueda reemprenderse en occitano. Si os sentís perdidas/os, mirad de retener las palabras que se repiten y, al final de la conversación, preguntad que significan.

Cuando se usa el occitano en público (en un texto, un discurso, una emisión, un espectáculo....), no lo sintáis y recordad que los lugares públicos en los que uno se puede expresar en occitano son muy raros y muy reducidos. No exijáis que os traduzcan todo lo que se dice o escribe. La mejor manera de disfrutar de buenas traducciones, siempre que queráis, y de manera permanente y sistemática, es aprendiendo nuestra lengua, que también es la característica más importante de la personalidad occitana.

Nuestra personalidad también se expresa de otras maneras. Nuestra cultura popular tiene mil y una maneras de expresarse: las canciones, las danzas, la gastronomía, la arquitectura, etc. Estos elementos de la cultura occitana hacen que la vida sea más agradable y más bella. Aprovechad todo ello y, si podéis, participad de estas actividades con el fin de dinamizarlas. Sabed reconocer los símbolos que representan Occitania: la cruz occitana con su estrella, una pegatina OC sobre la placa de la matrícula, los blasones de las regiones occitanas, etc.

No olvidéis nuestra literatura prestigiosa y nuestra historia. Si queréis saber como es que la famosa sociedad occitana del siglo XII ha llegado donde está actualmente, descubriréis que nada ha sucedido de manera natural ni por casualidad. Conocer nuestra historia es saber quienes somos. És una lástima pero os daréis cuenta que la mayoría de las/os occitanas/os la ignoran.

Pero la sociedad occitana es ante todo un pueblo que vive, produce, consume, etc. Las políticas centralistas de la administración francesa han desfavorecido la economía occitana. Según vuestras capacidades mirad de hacer lo que podáis para sostener las iniciativas de producción local, ecológicas, artesanales, agrícolas que respeten la manera de vivir propia de las/os occitanas/os. Por ejemplo, poned atención en aquello que compráis.

La cuestión de los movimientos de población y del hábitat también es muy importante. Muchas/os francesas/es vienen a vivir a Occitania porque es acogedora y agradable y muchas/os españolas/os y catalanas/es la utilizan como una zona de ocio. Por otro lado muchas/os occitanas/os se ven obligados a ir a vivir a Francia, España o Catalunya para trabajar (principalmente a París, a Lleida o a Barcelona) o a estudiar. Si pensáis venir a vivir aquí, por qué no, pero mirad de no favorecer el exilio económico de los habitantes locales que tienen aquí su familia, sus amistades, su infancia... es lo que pasa, por ejemplo, cuando alguien se compra una casa preciosa porque es más rico que la mayoría de las/os occitanas/os. Así, creyendo responder a un deseo individual, se contribuye a la subida de los precios de la vivienda que afecta a toda la población...

A menudo las/os occitanas/os tienen la impresión de que no se las/os respeta si personas recién llegadas se comportan como si estuvieran en <<un país conquistado>>... Una vez instaladas/os, participad de la vida social del lugar que habéis escogido, animad las iniciativas locales sin querer por otro lado hacerlo todo ni dirigirlo todo. Si os cuesta integraros no juzgueis demasiado precipitadamente la población; concederos y dejadles tiempo.

Si os queda energía y voluntad....

...Primero merecéis que se os felicite! Y os invitamos a participar en el movimiento occitanista: medios de comunicación, educación, asociaciones locales, organizaciones políticas, etc. Tendréis la suerte de encontrar algo que os guste y seréis útiles para la supervivencia de la sociedad occitana. Si todo ello os interesa, contactadnos.

Gracias por atender nuestros deseos y nuestras preocupaciones..

D'unis/as occitans/as inquiets/as (eo@occitanie.com - 33 - (0)5 61 08 97 33)